Sobre mí

Mi camino hacia la Medicina Tradicional China (MTC) comenzó con una búsqueda personal de respuestas. A los 16 años, cuando experimenté una amenorrea sin causa aparente, los médicos me recetaron pastillas anticonceptivas para “regular” mi ciclo. Viví un año sufriendo los efectos de ese tratamiento hormonal; sentía que el remedio era peor que la enfermedad.

Decidí dejar las pastillas anticonceptivas, pero al año, mi ciclo no volvía. Fue mi madre, siempre buscadora de herramientas naturales, quien me llevó a mi primera sesión de acupuntura. No entendía nada de la terapia, pero me dejé llevar. A los 15 días de esa primera sesión, mi ciclo volvió: sin dolor, normal y regular. Ese alivio y la fascinación por esa medicina me marcaron para siempre; entendí que mi vocación sería ayudar a otros a encontrar ese mismo equilibrio de manera natural.

Mi formación y base técnica

Al terminar la secundaria, decidí profesionalizar esa pasión. Ingresé al Centro Argentino de Formación en Etnomedicinas, donde cursé la carrera de Medicina Tradicional China, Acupuntura y Moxibustión Bioenergética. Me formé bajo la tutela de Enrique Blanco y la metodología de Carlos Nogueira Pérez (CEMETC), completando 375 horas de práctica clínica.

Esta formación me dio una base sólida en Acupuntura Bioenergética. Mi enfoque no es aplicar protocolos de manual, sino comprender en profundidad la fisiopatología energética y desarrollar un pensamiento crítico para encontrar el origen real de cada síntoma.

La montaña y el cuerpo en movimiento

Mientras estudiaba, desarrollé  mi carrera como Instructora de Esquí. Viajé por Europa, Estados Unidos y Argentina impartiendo clases y perfeccionando mi técnica. La montaña fue mi gran maestra sobre el cuerpo humano: ahí aprendí sobre la resiliencia y la disciplina en condiciones extremas.

Sin embargo, el invierno constante también me presentó desafíos. Tuve que aplicar mis “trucos chinos” y conocimientos de fisiología para mantener mi cuerpo sano y caliente. Tras atravesar dos cirugías de rodilla, decidí que era momento de transformar mi relación con el esquí; lo convertí en mi hobbie y volqué toda esa experiencia y pasión al 100% en mi práctica como terapeuta.

Mi filosofía: Una revolución personal

Hoy entiendo que el cuerpo afecta a las emociones tanto como las emociones afectan al cuerpo. Tras mis cirugías, me vi obligada a construir un cuerpo que me pudiera sostener; hoy, ese hábito es mi motor de vida.

En mi consulta, combino Acupuntura, Moxibustión, Ventosaterapia, Dietoterapia y Fitoterapia, buscando siempre:

  • Personalizar cada terapia: Darte exactamente lo que tu sistema necesita.
  • Educar para la autonomía: Enseñarte a observarte y a recuperar tu soberanía, tal como yo lo hice de pequeña.
  • Desnaturalizar el dolor: A veces nos acostumbramos a cargar con molestias que no nos pertenecen. No te conformes con vivir al 60% de tu capacidad; recuperar una mejor calidad de vida es posible cuando aprendemos a escuchar lo que el cuerpo realmente necesita.”

Como mujeres, nos enseñaron a silenciar los mensajes de nuestro cuerpo. Aprender a escucharlo y responder a sus necesidades es una de las revoluciones más potentes que podemos iniciar.


Gracias por leer. Te espero en mi consulta para que trabajemos juntas en tu bienestar